fbpx

Sol en Libra

El Sol en astrología es sinónimo de ego. No hay que confundir el ego con el orgullo, al menos en este caso. El ego eres tú. El Sol representa a tu espíritu, tu esencia, tu fuente de energía y tu vitalidad.

Si fuésemos un bombón, y cada planeta nos aportara una capa, el Sol sería la almendrita del centro. El sabor está condicionado por las capas que te encuentras alrededor, cierto, por eso, pese a que tengáis el Sol en Libra muchas personas, cada uno tiene su forma de actuar, su forma de expresarse y su forma de sentir.

No todos somos iguales aunque nuestra esencia, la “almendrita central” está ahí, sirviendo como base para el resto de las capas.

Libra es un signo de aire, con polaridad negativa, cardinal y simboliza la cooperación, las asociaciones, la sociablidad.

Su regente es Venus, la musa de la belleza y el arte y, aunque no signifiquen lo mismo porque el signo es el arquetipo que define y el planeta es la energía que se desarrolla, si llevan tintes que les “unen”.

Capricornio se asocia con la séptima casa del zodíaco, su número es el 6, su color el rosa y el azul celeste y su cristal la aventurina, la aguamarina y la piedra de Luna.

¿Cómo son los y las Libra?

libra

Creativos, soñadores, vacilantes, conciliadores, adaptativos, camaleónicos, hedonistas, pensadores, reflexivos, comunicadores, entregados, sociables, ágiles, volubles, intensos, negociadores, perfeccionistas, pacíficos, influenciables y perezosos.

La fama de equilibrados del zodíaco les persigue pero son, en realidad, los eternos buscadores del punto intermedio que pierden el equilibrio todas las veces que haga falta y se atreven a bailar en los extremos con tal de poder recorrer el camino justo.

Acomodados y poco dados a los esfuerzos innecesarios, Libra prefiere dominar el mundo desde el sofá de casa y tiende a pecar por falta de voluntad y exceso de pereza.

A ello le podemos añadir la inclinación que sienten por los placeres de la vida y encontramos en ellos el primer contraste entre su exceso de actividad mental y una falta de materialización importante.

Libra es una fábrica de sueños utópicos.

Idealistas y amantes de todo aquello que pueda terminar en una conquista, son compositores que no dejan una nota al azar y se dejan en el camino todo el esfuerzo -mental- necesario para que termine en “perfecto”.

Son personas reactivas, más que poner en marcha funcionan a remolque de los sucesos externos.

Se pierden en sus reflexiones que abarcan todos los ángulos posibles de una situación, pueden llegar a ser exasperantemente lentos.

Excesivamente dubitativos y temerosos de equivocarse o no apuntar correctamente pueden perder grandes oportunidades por no lanzarse a tiempo.

Compensan su lentitud por decidir con la firmeza con la que actúan cuando tienen las cosas claras y los objetivos definidos.

Víctimas de aduladores, Libra se deja querer cuando le quieres con empeño, recuerda que lo analizan todo desde todos los ángulos posibles y no son los más confiados del zodíaco.

Grandes comunicadores, tienen facilidad para saber conectar, empatizar y escuchar a las personas de su entorno.

Se pierden fácilmente en la búsqueda del consenso y eso les puede llevar a ceder frente a los demás en demasiadas ocasiones o les lleva a aceptar acuerdos que no les favorecen, aunque, como os he dicho, al capricho de Libra -cuando lo tiene claro- no sobrevive nadie.

No son los más guapos del zodíaco ni resisten al paso del tiempo impertérritos, pero tienen un “algo” especial que les hace atractivos.

Buscan vivir lo menos sobresaltados posible, adoran no toparse con imprevistos que les tuerzan los planes y necesitan de un tiempo prudencial importante para poder cambiar de carril si el suyo se acaba, pero la monotonía les mata.

Libra es una contradicción en sí mismo, puede ser cualquier rayo del arcoiris, todo dependerá del momento en el que estén, pero su capacidad para adaptarse es importantísima. Son camaleones. Es su punto más fuerte.

Definirles, encajarles, limitarles, es lo peor que puedes hacerles. Añade un “multi-” para definirles.

Otra de las famas que tienen asignadas es la de que “todo lo tienen que hacer en compañía o con alguien”, es cierto que buscan el consenso, pero definir a Libra como “alguien que tiene que estar acompañado” es degradante.

Libra busca compartir porque entiende que los logros se disfrutan sin encerrarse en la soledad, pero no son personas dependientes que no logren hacer nada por sí mismos como se quiere proyectar ni somos incompletos si no tenemos a alguien.

La energía de Libra está muy proyectada al acuerdo, es el primer signo que se aparta del “yo” para dar el paso al “nosotros” y, como tal, Libra no concibe la vida como un recorrido a hacer de forma apartada.

Pero de ahí a ser dependientes o “no ser nada sin alguien”, 3 pueblos y 3 autopistas hay.

error: El contenido de esta web está protegido por derechos de imagen y derechos de propiedad intelectual. No estás autorizado para utilizar el contenido ni las imágenes.
logo
Ir arriba
A %d blogueros les gusta esto: