humilde opinión

Reflexiones…

Una reflexión… en realidad 3.
 
Primera reflexión:
 
Leo a astrólogos quejarse porque la gente le tiene miedo a las retrogradaciones porque otros astrólogos explican que una retrogradación es compleja.
Bueno, las retrogradaciones son intervalos de tiempo de reflexión, no es un buen periodo para iniciar por lo que no puedes moverte tranquilamente o como te de la gana, estás supeditado, en cierta forma, a la tendencia a “cerrar”,  “corregir” y/o acumular “pa’dentro” .
También son momentos en los que adquieren un relieve especial las sorpresas que te habías/n ido dejando por el camino y es más difícil que puedas tener el control de lo que sea que rija el planeta en cuestión.
Si las personas, a partir de esa interpretación o similares, que es la que dan los astrólogos, tienen miedo de las retrogradaciones el problema no es del astrólogo, es de las personas.
Está claro que en cada interpretación astrológica hay matices personales que surgen a raíz de las propias vivencias y experiencias, pero no podemos decir “las retrogradaciones son chachis” porque no lo son.
Que son necesarias para crecer, sí.
Que son necesarias para mejorar, sí.
Que también tienen su parte positiva, sí.
¿Son buenas? No.
Pero entre decir “no hay que tener miedo” (obviously, vivimos retrogradaciones frecuentemente) y negar que sean complejas hay un trecho.
Me parece temerario señalar al astrólogo como semilla del miedo cuando simplemente está transmitiendo una información y recomendar prudencia en una retrogradación no me parece, valga la redundancia, imprudente.
Hasta hace poco hemos estado muchas personas con ganas de hacer “una huída hacia delante”, sensación que se agudizó mucho los primeros días en los que Marte estuvo retro.
¿Fue una sensación agradable? No
¿Fue producto de las rx? Sí
¿Tenemos que engañar a la gente?
Me parece surrealista el discurso de “bueno, aquí no pasa nada”.
A la gente le pasan cosas buenas, regulares y malas en su vida cotidiana, tratar de esconderlas para pintarlo todo bonito o de justificarlas porque son el precedente de una mejora es infravalorar lo que las personas puedan vivir o sentir.
Hasta aquí mi opinión del tema que no deja de ser una opinión, no tengo que estar forzosamente en lo cierto y quizás con el tiempo reflexione y vea que yo no tengo la razón y es de la otra forma, qui le sait?
Ahora vamos a por las verdades verdaderas.
 
Segunda reflexión:
“Los horoscoperos”.
Sí, queridos, parece que hay astrólogos que se creen que deben ser el Moet Chandon de la astrología y critica a los que debemos ser el pan con tomate porque hacemos horóscopos.
La astrología es muy amplia y da cancha para trabajarla desde muchísimos ángulos: astrología médica, psicológica, psicoholística (cágate la perra) y muchísimas variables más.
No entiendo por qué a unas se les presupone glamour, caché o veteasaberqué y a los horoscoperos se nos tacha de “menos”.
Decir que me considero astróloga horoscopera y feliz por ello.
Que utilizo diferentes perspectivas de la astrología para hacer consultas astrológicas, está claro.
No le hago horóscopos a la gente cuando me llama. Sé hacer lo mismo que vosotros, los horóscopos sólo son una forma de “conectar” con las personas.
Es verdad que son generalidades, nunca he dicho “esto es algo inamovible, va a ser así sí o sí”.
Es más siempre inicio el horóscopo avisando que no es una interpretación personalizada y por lo tanto hay que darle el valor que tiene: que yo intento hacerlos con mucho amor y siendo lo más concreta posible pero que cada uno tiene su propia carta.
Pero estoy contenta de hacer horóscopos, no porque me encante hacerlos, que me da mucho trabajo y me quita mucho tiempo, a veces, incluso, el entusiasmo porque me parece un engorro: me encanta hacerlos porque acerco la astrología a las personas.
Cada uno la acercará a su forma, yo no voy a criticar nunca la forma en que lo hacen los demás porque todo lo que sea eliminar mitos sobre ella y acercarla será bueno, o eso creo.
También sé que la gran mayoría de los horóscopos no lo son. Son lo primero que se le pasa por la mente a alguien que está trabajando en eso, en escribir, pero que no tiene ni pajolera idea de astrología. Eso es intrusismo. Eso es lo que deberían criticar los “excellence” de la astrología.
Y esto ya, más que reflexión, es poner puntos sobre las íes:
Puse la misma cara que pone una vaca mirando un tren cuando vi que los que os consideráis la realeza de la astrología perdéis tiempo en sentar las bases “morales” para poder ejercerla criticando, entre otros, a aquellos que utilizan la astrología… y el tarot.
1. Lo de dejar a la astrología como “la crème de la crème” y el tarot como “la mierda esa” dice bastante de vosotros, igual os tenéis que hacer mirar vuestros supercomplejitos.
2. Puestos a criticar la depravación del Tarot que ensucia “vuestra” astrología, intentad ser coherentes y no vendáis consultas de Tarot.
No tiene lógica ninguna que pongáis la cartomancia a caer de un burro en una web porque os creéis el equipo A de la astrología y en otra vendáis consultas de Tarot.
3. La experiencia con la astrología es fascinante, cierto. La experiencia con el tarot es mágico, probadlo. Yo no sabría definir que prefiero o que me gusta más: no tienen nada que ver la una con la otra, pero se complementan muy bien!
4. Si pedís respeto intentad hacerlo sin ofender. No me parece muy coherente defender la Astrología criticando fervorosamente otra mancia que, por la forma de criticarla, se nota que no conocéis. Manolete, si no sabes torear, pa’ que te metes.
¡Y hasta aquí mis reflexiones y superconsejito con amor 💜!
Recordad, el enemigo es la ignorancia, ¡no seáis ignorantes!
Laura, fui tarotista antes que astróloga-horoscopera y creo que las retrogradaciones son una mierda aunque ayuden a crecer.
No sé si añadirme algún título nobiliario como hacen algunos de forma velada, condesa de los astros o algo así. 😉 Se aceptan sugerencias.