ejes casas astrología

Los ejes en las casas astrológicas

La relación entre las casas astrológicas: los ejes

Entender los ejes en las casas astrológicas os ayudará muchísimo para comprender mejor la relación entre las casas y el significado de estas.

Os hablé sobre los cuadrantes y hemisferios aquí: hemisferios en astrología.

También os hablé hace algún tiempo sobre las leyes universales, ahora me preguntaréis ¿qué tienen que ver los hemisferios, las leyes universales y la astrología?

La respuesta es que si aplicamos la ley de “como es arriba, es abajo”, será mucho más fácil comprender las casas astrológicas.

La carta astral es un círculo que podemos dividir de diferentes formas, vamos a centrarnos en la división a través de la línea del horizonte que nos dejaba el hemisferio superior y el hemisferio inferior, por si no lo recordáis:

La diferencia básica entre el hemisferio inferior y superior es que mientras el inferior atañe a todo lo relacionado con nuestro mundo interno y nuestras propias percepciones, el hemisferio superior se ocupa de la relación con los demás y el entorno.

Cada casa astrológica refiere a una parcela vital, en función de si esta parcela está en el hemisferio superior o inferior será esa función en nosotros o esa función hacia o desde nosotros.

Así, si dividimos el círculo que representa a los astros alrededor nuestro y colocamos las casas -todo esto se calcula a través de tablas y efemérides si queréis hacerlo a mano y/o con programas o webs si queréis que se calcule automáticamente- obtendremos algo así:

casas astrológicas

Las casas astrológicas no siempre son igual de anchas, en función del sistema de domificación que utilicemos pueden ser equidistantes o no. Yo suelo trabajar con el Placidus por eso en los horóscopos o las cartas astrales que os pongo de ejemplo la extensión de las casas es irregular. Nos estamos yendo un poquito del tema, del sistema de domificación hablaremos más adelante, vamos a retomar el tema de los ejes.

El AC da comienzo a la casa I. ¿Es la casa I el ascendente? No, el ascendente es el punto en el que se inicia la casa I no toda la casa I.

casa I

La cúspide de la casa II es el final de la casa I y la casa II abarca hasta la cúspide de la casa III:

casas primer cuadrante

El IC es la cúspide de la casa IV, por lo tanto las casas I, II y III forman parte del primer cuadrante y van desde el AC hasta el IC. Si continuamos queda así:

casas astrología

Como véis las casas son simétricas, si esta carta astral estuviera en papel y la doblegarais siguiendo alguno de los ejes que delimita la casa os quedaría lo mismo en una parte del papel que en la otra.

Como no podemos doblar el ordenador o el móvil os lo voy a poner en colores para que pueda verse claro el concepto:

eje astrología

El espacio entre la línea turquesa y la línea azul es exactamente igual cuando lo medimos desde el AC hasta la cúspide de la casa II que cuando lo medimos desde el DC hasta la cúspide de la casa VIII.

Las dos líneas que delimitan la casa I y la casa VII están conectadas porque son la misma energía, la diferencia es que una se expande a través del prisma del hemisferio inferior (casa I) y la otra a través del hemisferio superior (casa VII).

Ya veréis, voy a colorear la carta astral para que entendáis bien dos cosas:

  1. los ejes o la relación entre las casas.
  2. porque no me dedico al diseño gráfico.

eje casa 2-8
eje casas 3-9

eje casas 4-10eje casas 5-11eje casas 6-12
Ahora sólo tenemos que poner unas keywords (palabras clave) que definan el eje y jugar a los antónimos y antagonistas para comprenderlo.

Eje casa I – casa VII

eje casas 1 y 7

La casa I y la casa VII definen la identidad, lo que proyectamos, lo que mostramos y lo que aparentamos.

Lo que vemos en los demás (casa VII) es un reflejo de lo que mostramos nosotros (casa I).

Nuestra identidad -definida en la casa I- se diluye o lucha por “sobrevivir” en casa VII. ¿Qué es una relación? Una relación, de cualquier índole es el intercambio: parte de tu identidad, parte de la identidad de la otra persona. En casa VII el conflicto o el tema sigue siendo qué mantengo de mí, de lo que yo muestro y proyecto y qué puedo “sacrificar” en función de la relación. El yo y el yo con los otros.

Lo que proyectamos y lo que proyectan. Lo que vemos reflejado en los demás. Eso es el eje 1-7 en astrología.

La cúspide de la casa I es el Ascendente, lugar por donde ascienden o empezamos a mostrar lo que hemos trabajado en el hemisferio inferior. El Ascendente no es toda la casa I, es la cúspide de la casa I.

La cúspide de la casa VII es el Descendente, lugar por donde impactan nuestras experiencias con los demás para integrarlas en nosotros. El Descendente no es toda la casa VII, es la cúspide de la casa VII.

Eje casa II – casa VIII

eje 2-8 en astrología

La casa II y la casa VIII definen lo que se quiere, se tiene, se necesita, se aporta, se construye y el valor que se le da.

Casa II está en el hemisferio inferior por lo que nos habla de lo que nosotros necesitamos, nosotros aportamos, nosotros construimos y nosotros valoramos.

Casa VIII está en el hemisferio superior por lo que nos habla de lo que nos cuesta el otro, de lo que necesitan los demás, lo que nos aportan los demás, lo que construyen los demás y lo que tienen los demás que nosotros valoramos.

Eje casa III – casa IX

eje casas 3 y 9La casa III y la casa IX definen la forma de pensar, los conocimientos, la filosofía de vida, los viajes, lo que se aprende y cómo se aprende o las inquietudes y los hermanos.

Casa III está en el hemisferio inferior por lo que veremos reflejada en esta casa los pensamientos más íntimos, la forma de pensar relacionada con el día a día y con el “yo”, los viajes cotidianos o viajes cortos y los hermanos o vecinos próximos.

Casa IX está en el hemisferio superior por lo que veremos reflejada en esta casa los pensamientos externos o que podemos procesar a través del conocimiento de una forma superior o más teórica. Culturas diferentes, corrientes de pensamiento que no están vinculadas o no proceden de nuestro origen, idiomas distintos, los viajes largos y los hermanos de “la otra parte”: cuñados.

Eje casa IV – casa X

eje casa 4 y casa 10
La casa IV y la casa X definen los progenitores, la proyección vital, la parte de nuestra vida donde “reinaremos” o donde más nos proyectaremos y la influencia.

Tradicionalmente se ha asociado la casa IV al padre y la casa X a la madre, hay mucho debate en este punto en la astrología. Personalmente creo que en las cartas femeninas el padre suele estar reflejado en la casa IV y en las cartas masculinas suele estar reflejado en la casa X. En las masculinas sería lo contrario, aunque siempre hay excepciones.

Una casa refleja el progenitor que representa un ejemplo a seguir (casa X), el otro es el progenitor subyacente (casa IV).

En la casa IV, además, observaremos la proyección de la que es consecuencia el “yo”, es decir, las raíces o el origen, la familia. El hogar, que también es el lugar donde nos proyectamos y donde reinamos y la huella que nos dejan a nosotros.

En la casa X, observamos la proyección que nosotros queremos dejar en los demás, nuestra “herencia” (no material). La profesión, que es donde nos proyectamos, y la huella que dejamos en los demás -por eso aquí se valora cómo es la relación con el público o los clientes-.

La cúspide de la casa IV es el Imum Coeli o fondo de cielo, es la parte más “oscura” o más oculta. El Imum Coeli no es toda la casa IV, es la cúspide de la casa IV.

La cúspide de la casa X es el Medio cielo, la parte más elevada del cielo o la más visible. Es lo que “más mostraremos” ante los demás. El Medio Cielo no es toda la casa X, es la cúspide de la casa X.

Eje casa V – casa XI

eje casas 5 y 11

La casa V y la casa XI definen nuestras relaciones, nuestra forma de expresarnos y crear, el reconocimiento y el placer.

La casa V es donde veremos el lugar que queremos darnos a nosotros mismos en las relaciones, como creamos en todos los sentidos -aquí es donde se puede observar también la fertilidad-, el reconocimiento que buscamos y lo que nos proporciona placer.

La casa XI es donde podremos ver el lugar que damos a los demás en nuestras relaciones, lo que creamos respecto a ellos -relaciones, amistades…-, el reconocimiento que tienen los demás y la forma de conectar con el placer con otros.

Eje casa VI y casa XII

eje casa 6 y 12

La casa VI y la casa XII definen nuestra capacidad de sacrificio, cómo integramos las experiencias, el trabajo o proceder, la forma de servir, la salud, los hábitos y el ser.

La casa VI es la casa en la que nos servimos a nosotros mismos -nuestros hábitos diarios- y el trabajo. Cómo trabajamos, qué aportamos nosotros al trabajo o quién soy yo en el trabajo. Que parte de mí quiero conservar y cómo la integro.

La casa VII es la casa en la que servimos a los demás. Es la casa del sacrificio, lo que estamos dispuestos a dejar o trabajar -en todos los niveles- por los demás. Lo que dejamos de ser. Cómo me integro en la experiencia de los demás. Es el subconsciente.

La salud también se ve reflejada en este eje, la casa VI es donde encontramos las enfermedades “diarias” o que dependen* de nosotros, las enfermedades transitorias.

En la casa XII es donde están las enfermedades más profundas, graves o crónicas.

dependen*: nadie escoge ponerse enfermo pero, por ejemplo, puede que no te seques el pelo y lo lleves mojado con temperaturas bajas y te resfríes.