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Los chakras

Cuando aprendo algo nuevo me gusta que me lo expliquen de forma muy llana y simple así que voy a intentar hacer con vosotros lo que me gusta que hagan conmigo.

Sabéis que recorro y aprendo la senda de varias religiones (Sol en casa IX → vamos con apuntes astrológicos también 😉 ) y en prácticamente todas ellas uno de los temas básicos es la configuración de nuestros cuerpos. Sí, nuestros. No tenemos solamente el cuerpo físico.

Así que, poco a poco, voy a ir compartiendo con vosotros lo que he aprendido en referencia a nuestros cuerpos y cómo funcionan para que podáis comprender que el Universo no es algo que está allí, lejos, mientras nosotros flotamos en un sinsentido y sinrazón.

No es un conocimiento adquirido por una creencia o religión, es un max mix de todo lo que he ido abordando a lo largo de estos 22 años en los que he buceado, de una forma u otra, por el esoterismo.

Si algún tema te resulta muy básico no te preocupes, ya iremos avanzando poco a poco, pero quiero empezar por la base para que la gente pueda comprender y aplicarlo mejor.

De la misma forma, si sientes que te falta información en algún post o entrada no te agobies, lo explicaré todo pero poco a poco, no es un tema para escribir ni para comprender de una sentada, no tengas prisa 🙂 .

Si algo de lo que escribo te cuesta creerlo o comprenderlo no te pido que tengas fe ciega, mi verdad no es un dogma y también evoluciona conforme voy aprendiendo, quédate con los conocimientos que sepas y puedas integrar y lo que no puedas asumir, apárcalo.

Normalmente la gente que accede al esoterismo por primera vez suele hacerlo porque tiene un problema.

En mi caso me viene desde casa por lo que no me cuesta integrar ciertos conceptos o asumir con naturalidad que el mundo no es sólo lo que vemos o tocamos pero en tu caso, quizás, si pueda costarte un poco comprender que tus pensamientos, tus emociones y la energía con la que te rodeas influye muchísimo en lo que te sucede.

No sé exactamente cuál es el proceso por el que alguien adulto empieza a aprender esoterismo o cualquiera de sus vertientes porque, como os he comentado, lo mío viene desde pequeña y en casa ha sido un tema del que se ha hablado insistentemente y con naturalidad; pero voy a hacer un ejercicio por trasladar lo que las personas “profanas” (con cariño) me transmiten para ayudaros a empezar a recorrer este camino.

Cómo os decía, normalmente se empieza porque lees un libro que te dice que tus pensamientos pueden transformar tus deseos en realidad y tu vida tiene parcelas que consideras que necesita un toque de “magia” para que se parezca más a lo que quieres y menos a lo que hay o, también puede ser, porque estás pasando por una mala etapa y empiezas a valorar alternativas para mejorar tu vida. Quizás una experiencia traumática hace que empieces a replantearte de una forma filosófica-profunda qué es la vida y qué hacemos aquí.

Entonces llegas al superpoblado mundo de Google, o a cualquier librería, y te encuentras con documentación a mansalva que hace referencia a términos que suenan a chino. Chakras, nadis, aura, cuerpos astrales, espíritus, decretar, maestros ascendidos, ángeles, karma, dharma y así con un sinfín de conceptos que pueden hacer que tu mente no sepa por dónde empezar o cómo aplicarlo de forma práctica.

Si los términos ya son “raros” hay que añadirle la dificultad de que son términos que se refieren, en la mayoría de los casos, a experiencias o conceptos abstractos por eso vamos a empezar por el principio, por lo que yo creo que es el principio, antes de llegar a saber cómo funciona el mundo esotérico o cómo decretar de forma eficiente, vamos a empezar por nuestra propia configuración.

La configuración de nuestro cuerpo

¿Verdad que cuando una persona está de mal humor no hace falta que te diga que está de mal humor para que lo sepas? Más allá de la expresión corporal que puede adoptar la persona que está en este estado también transmite una “vibración” que tú percibes como amistosa o no.

“Te noto triste” o “te noto apagada” son expresiones que utilizamos sin saber muy bien por qué. Hay veces que las personas muestran una cara sonriente y, pese a ello, notamos que no se sienten bien o que están vibrando de forma negativa.

Aclaremos desde un principio que negativo no es sinónimo de malo. El concepto positivo energéticamente hablando hace alusión a estar feliz, en paz, serenidad, tranquilidad, vibrar en amor; cuando hay ausencia de alguna de estas sensaciones vibramos en de forma negativa, vibramos con ausencia de.

Las personas que son más intuitivas o están más abiertas al campo sensitivo viven estas experiencias con algo más avanzado. Es el “no me fío de esta persona” sin haber cruzado prácticamente palabra con ella. Aunque haya personas que lo hacen por juzgar, hay otras personas que perciben, muchas veces sin saber cómo o por qué, que la otra persona tiene una vibración que no es afín con la suya.

¿Por qué sucede esto? Porque nuestro cuerpo está compuesto por varias “capas”. Seguro que alguna vez habéis oído hablar del “aura”. Olvidad los dibujitos del aura, el color del aura y demás creencias relacionadas con el aura e intentad entender qué es lo que popularmente se conoce como aura.

Cuerpos etéricos

La gente hace referencia al aura para referirse a los cuerpos energéticos o no visibles. Los cuerpos energéticos no son cuerpos independientes a nuestro cuerpo físico, se solapan entre ellos.

Es a través de los cuerpos etéricos o energéticos que interpretamos nuestro entorno. Entendemos la hostilidad, el amor, el cariño, la tristeza, la alegría y un largo etc. a través de ellos.

Sí, tienes ojos para ver lo que sucede a tu alrededor y el cerebro lo interpreta, lo sé. ¿No te ha pasado nunca que tienes la sensación de que alguien te mira o está detrás tuyo y, sin embargo, no has escuchado que nadie entrara en tu habitación? Eso es porque tus cuerpos energéticos también reciben y transmiten información.

Cuerpo etérico

Es el cuerpo más próximo al cuerpo físico, mide prácticamente lo mismo que el cuerpo físico y es el que condiciona nuestro aspecto físico y nuestra forma física.

Este cuerpo es el único cuerpo energético que desaparece cuando morimos y enfermamos o sanamos a través de él.

Nuestro cuerpo físico es la materialización del cuerpo etérico ya que el cuerpo etérico es el que gestiona la vitalidad y es la “puerta” por la que transita la información de nuestras experiencias físicas a los otros cuerpos energéticos y viceversa. En otro post os explicaré más detenidamente cómo funciona exactamente este cuerpo, no quiero atormentaros con demasiada información.

Cuerpo emocional

El cuerpo emocional es la “capa” energética que hay después, aunque ya os he dicho que se solapan, no están “sueltas”, del cuerpo etérico y es donde se “almacenan” las emociones.

Este cuerpo es el que la gente suele conocer como aura, es a él al que hacen referencia.

El cuerpo emocional tiene un tamaño y colores variables. Cuando una persona está en negativo, con ausencia de emociones positivas, este cuerpo está oscuro y denso. Cuando una persona siente emociones positivas este cuerpo es más claro, transparenta más y los colores son más alegres. Dependiendo de la emoción en la que se vibre o se esté tendrá un color u otro y dependiendo de la intensidad con la que se sienta la emoción el tamaño del cuerpo será más o menos grande.

Hay personas que cuando entran en una sala transmiten paz. Da igual si estás en la otra punta de la habitación, tú te sientes abrazado por esa sensación que es la que transmite esa persona porque se siente así y se siente así de una forma intensa, así que no hace falta que te acerques para percibirlo.

El funcionamiento de este cuerpo es muy importante para entender cómo funciona la ley de atracción.

Hay personas que piden con tormento y angustia que se les solucione un problema y la solución no llega nunca.

Muchas personas me han preguntado porque no les funciona el decretar o pedir al Universo y el fallo en el proceso lo tienen precisamente en las emociones que han almacenado y guardado en este cuerpo, piden desde la angustia y la desesperación y el Universo, queridos, vibra en otra frecuencia.

Este cuerpo también es importante e influye en las personas que están atascadas en un problema. “Siempre tengo el mismo problema con mis parejas”, seguramente tienes almacenada una emoción negativa como el miedo en ese cuerpo y hasta que no elimines esa emoción del cuerpo emocional vas a estar atrayendo relaciones que alimenten esa emoción.

Este cuerpo NO desaparece cuando morimos.

No os preocupéis porque desarrollaré más esto.

Cuerpo mental

El cuerpo mental es el cuerpo energético que hay “después” del cuerpo emocional. En él acumulamos ideas y pensamientos porque transitan desde nuestro cuerpo físico y nuestras experiencias hacia él. Al mismo tiempo es el que transmite la verdad universal al cuerpo físico.

Este cuerpo es de mayor envergadura que el cuerpo emocional y su opacidad o brillo depende de lo evolucionados que sean nuestros pensamientos y nuestras formas mentales.

Es a través de este cuerpo que se produce la intuición, la videncia, la clarividencia. Cuanto más lo ocupemos con preocupaciones y esquemas mentales que giren entorno a preocupaciones mundanas “menos” espacio tenemos para recibir las verdades universales.

Cuando vives una experiencia transmites la información al cuerpo etérico que, a su vez, lo transmite al cuerpo emocional. Las emociones fluyen al cuerpo mental y, a través del cuerpo mental, hacemos esquemas ideológicos sobre las experiencias.

¿Cual es el problema? Que el pensamiento, la razón no es aséptica, recibe la información en la que se basa para emitir juicios del cuerpo emocional por lo tanto es el cuerpo emocional el que condiciona el cuerpo mental.

Si en lugar de juzgar tú desde dentro dejas que la información del plano espiritual fluya en la dirección contraria, hacia tu cuerpo físico, verás que encuentras soluciones más rápidas para todo. Es como si tuviéramos un Google espiritual a mano y, sin embargo, escribiéramos nuestras teorías basándonos en la información que recibimos de un solo libro.

Este cuerpo tampoco desaparece cuando morimos.

Cuerpo espiritual

El cuerpo espiritual es el cuerpo que nos une al campo o mundo espiritual, es a través de él que conectamos con nuestra esencia.

Las personas que no están muy desarrolladas a nivel espiritual tienen este cuerpo poco desarrollado por lo que la envergadura de este cuerpo será aproximadamente de un metro alrededor del cuerpo.

Las personas muy desarrolladas en el campo espiritual tienen un cuerpo espiritual que puede llegar a medir kilómetros.

El cuerpo etérico ya hemos dicho que desaparece pocos días después de morir. El cuerpo emocional y mental te acompañarán durante diferentes vidas hasta que progreses. Se irán transformando. El cuerpo espiritual evolucionará pero es parte de ti en cualquier grado de evolución.

Os dejo una imagen para que comprendáis visualmente cómo están ubicados nuestros cuerpos teniendo como punto de referencia nuestro cuerpo físico.

cuerpos etéricos

 

Los chakras

Los chakras son centros energéticos que están distribuidos por nuestro cuerpo. Son unos “embudos” circulares que tienen una forma parecida a una flor. La función de los chakras es la de recibir, transformar y emitir energía que fluye a través de nuestros cuerpos.

Hay, aproximadamente, 80000 chakras en nuestro cuerpo; no te preocupes no vamos a mencionarlos todos, la inmensa mayoría son muy pequeños y, si los clasificamos por tamaño, podremos distinguir 40 chakras secundarios y 9 principales.

¡Dios mío, Laura, que en todas las webs dicen que hay 7 chakras principales! Pues no, son 9. 7 están en nuestro cuerpo y el octavo y noveno están “flotando” sobre nuestra cabeza.

Vamos a empezar hablando de los 7 chakras más conocidos: los que están integrados en nuestro cuerpo y no flotan sobre nosotros, esos merecen un capítulo a parte dedicado sólo para ellos.

Estos 7 chakras miden aproximadamente 10 cm de diámetro y están distribuidos en nuestro cuerpo de la siguiente forma:

orden chakras

Ellos son los encargados de recibir, transformar y emitir la energía y lo hacen a través de los nadis.

Los nadis son “venas” energéticas. A través de los nadis fluye la energía entre los chakras y nuestros cuerpos.

Los chakras giran, si lo hacen correctamente reciben energía. Si no lo hacen correctamente (ya veremos más adelante por qué hay veces que giran “al revés” y cómo solucionarlo) en lugar de recibir energía la expulsan.

El sentido del giro de los chakras se alterna, si el primer chakra gira hacia la derecha significa que el segundo lo hará hacia la izquierda y el tercero volverá a hacerlo hacia la derecha.

giro chakras

Como veis, no giran en el mismo sentido los chakras de las mujeres y los chakras de los hombres. El primer chakra de las mujeres gira hacia la izquierda y el primer chakra del hombre gira hacia la derecha.

Cuando un chakra gira hacia la izquierda las cualidades de la energía que fluyen a través de él son femeninas por lo que es energía con características pasivas y relacionadas con la sensibilidad.

Cuando un chakra gira hacia la derecha las cualidades de la energía que fluyen a través de él son masculinas por lo que es energía con características activas y relacionadas con la actividad.

En cada chakra domina un color y pese a que todos tengan la misma función cada uno de los chakras tiene una misión diferente que os iré explicando poco a poco.

chakras

El cuarto chakra, es el que rige la acción y la acción está impulsada por dos energías diferentes, la energía material y la energía espiritual.

La energía material

Con el primer chakra necesitamos, la necesidad nos trae deseos (segundo chakra) y el desear algo nos lleva a decidir actuar (tercer chakra). Cuando hemos tomado la decisión de actuar se activa el cuarto chakra y llevamos a cabo la acción necesaria para aportarnos lo que deseamos y necesitamos.

La energía espiritual

A través del séptimo chakra entendemos que tenemos que actuar por lo que vemos, valoramos y proyectamos la acción (sexto chakra), nos inspiramos para realizarla (quinto chakra) y actuamos a través del cuarto chakra.

Los chakras no funcionan igual siempre, vibran dependiendo de cómo estés tú y el cómo estés tú no es una situación permanente que cambie cada x días o en función de si sucede algo o no, tu estado cambia en función de la emoción que sientes (cuerpo emocional).

Puede que en algún aspecto de tu vida te vaya muy bien y en otro aspecto te vaya muy mal. En el aspecto en el que te va muy bien ya te has generado unos antecedentes y sientes seguridad por lo que la energía puede fluir bien, en el aspecto en el que no te va bien tendrás una experiencia que te condicionará a nivel emocional y ahí es donde se producen los bloqueos, pero eso, queridos, da para otro artículo.

Laura Vera

Laura Vera, Tarotista y vidente española, realizo consultas de tarot telefonico, consultas de tarot en persona y participo en programas de radio y televisión relacionados con el esoterismo

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