horóscopo 2020

Horóscopo 2020

Pronóstico astrológico general para 2020

Como cada año, recordaros que el horóscopo es una predicción general.

Como individuos cada uno tiene su propia carta natal por lo que este pronóstico no debe tomarse al pie de la letra.

Hay que estudiar punto por punto la influencia de cada tránsito para cada persona, pero dado que esto me resulta imposible voy a tratar aspectos generales que nos van a afectar en general y, posteriormente, signo por signo.

Si quieres un pronóstico personalizado tienes la revolución solar disponible o podemos hacer una consulta telefónica para que podamos resolver inquietudes y dudas según tu propia carta natal.

horóscopo 2020

Iniciamos 2020 con un stellium tamaño xxl en Capricornio.

¿Qué es un stellium? Esto:

Como veis hay 5 planetas en Capricornio: Mercurio, Júpiter, Sol, Saturno y Plutón. El nodo sur, además, está entre Júpiter y el Sol, también en Capricornio.

¿Qué trascendencia tiene este stellium? La situación astral que se da al iniciar el año es importante porque regirá los acontecimientos del año: en este caso hay una condensación más que importante de energía en el signo de Capricornio, por lo que este año la energía “social” o “ambiental” va a ser Capri al 500%.

Esto no afecta sólo a las personas que tienen el Sol en Capricornio; aunque tengas el Sol en Géminis o en Tauro, Capricornio está en tu carta natal.

Puede que de una forma relevante, puede que de una forma más desapercibida; pero esta influencia va a estar ahí sí o sí.

La clave, para comprender este año, está en saber el aspecto vital dominado por Capricornio en tu carta natal.

Por lo pronto esta energía empuja o arrastra de forma determinante a Géminis, Virgo, Sagitario, Leo, Escorpio, Capricornio y Cáncer.

¿Por qué está Cáncer implicado si la Luna, su regente, no está ahí? Porque Cáncer es quien va a encontrarse todo eso de frente.

Da igual el día que hayas nacido o el grado en el que esté tu ascendente -si es Cáncer-, tu Sol o tu Ascendente tiene de frente a un planeta, varios o arrastrará las consecuencias de tenerlos enfrente en prácticamente la totalidad de su casa VII solar o natural.

Pero más allá de eso, que veremos en los correspondientes horóscopos según el signo, ¿qué es la energía capricorniana?

La energía Capri es una energía dura.

Capricornio es ambición, consolidación, restricción y estrechez.

Lo importante no reside en la intención sino que se hace prevalecer la corrección del procedimiento.

No es una energía negativa o positiva -no nos va bien lo mismo a todos, por lo tanto no hay “bueno” o “malo”-, pero sí es una energía que nos va a hacer trabajar duramente, con esfuerzo y que va a evadir lo “fácil” porque lo importante es lo correcto.

Entonces, ¿va a ser el año 2020 un año positivo o negativo?

Depende. Hay personas que van a encontrarse todos los problemas de frente y les va a resultar complicado decidir o tomar el mando de las circunstancias; hay otras personas que van a vivir este año como un punto de partida, será un empujón importante para ellos porque verán sus proyectos materializarse.

No va a ser un gran año para todos los Capri o ascendente Capri, pero sí para una gran parte de ellos porque es su propia energía la que va a prevalecer.

El escenario va a ser acorde a lo que necesitan. Nadie les va a regalar nada, pero van a disponer de herramientas para ejecutar sus planes y los sucesos van a ir acariciando las teclas de su propio piano, de ellos depende la sinfonía.

¿Cómo afectará esta energía en general? El formato Capri está claro: hay que luchar por lo que se quiere o lo que se aspira así que podemos esperar de este 2020 un año de luchas, muchas cuestas arribas, ciertas restricciones para “evitar” distracciones… pero al final… el que resiste, gana.

La practicidad va a ser vital este año, sea lo que sea, háztelo fácil, los problemas ya irán surgiendo solos, no te molestes en buscarlos.

Así como 2019 es un año de cierres, 2020 es un año de nuevas etapas, es un año para consolidar, para ascender, para pasar al siguiente nivel… pero está claro que si has tenido actitudes escapistas durante los últimos años y no has afrontado las cosas te encontrarás con un año absolutamente cuesta arriba.

No aparece la oportunidad de resetear tu vida en este 2020, aparece la oportunidad de crecer y dar forma a proyectos que suponen un nacimiento de un nuevo estado en tu vida.

Durante el 2020 veremos recorrer a Júpiter el signo de Capricornio. Cuando Júpiter está en Capricornio no está cómodo: la expansión natural a la que evoca este planeta choca con un ambiente austero.

En su acepción más positiva podemos entender que no siempre tendremos lo que queramos, pero sí encontraremos lo que necesitemos.

Los recursos van a estar ahí y es importante que sepas identificarlos por ti mismo, si te dejas llevar por lo que el entorno propone vas a encontrar pocas salidas.

2020 no es un año para hacer sprints, es un año para sostener velocidad y esfuerzo, es un año de largas distancias, así que no te dejes llevar por la frustración si las cosas no van apareciendo conforme las deseas, presta atención más bien a todo lo que puedas hacer con lo que tienes.

Y no te vengas arriba cuando veas la meta, sostén, mantén, continúa.

Entenderlo en la dirección opuesta va a generar frustración fácil y ya te he dicho que el 2020 es para que te lo hagas fácil.

Saturno irá remojando el pie en el signo de Acuario entre el 22 de marzo y el 1 de julio cuando regresará a los lares capricornianos. El 17 de diciembre de 2020 abandonará definitivamente Capricornio para seguir (¡sorpresa!) domiciliado… en Acuario.

Después de revisar “lo viejo” (Saturno en Capri) llega el momento de revisar nuevas opciones (Saturno en Acuario), eso sí, nada de “a la aventura”, primero hay que identificar el resultado y la fiabilidad.

Venus y Marte, por su parte, no retrogradaron durante 2019 (¿no habéis percibido más ganas de vacaciones de lo habitual?), durante el 2020 sí retrogradarán.

Venus retrogradará desde el 13 de mayo hasta el 25 de junio en Géminis. Narcisismo mental, que tampoco va mal: buen momento para buscar el placer propio… explorando nuevas opciones o recogiendo las opciones que descartamos en tiempos anteriores.

Marte hará lo propio desde el 9 de septiembre hasta el 14 de noviembre en el signo de Aries.

Sabéis que Marte es regente de Aries por lo que cuando se encuentra en su territorio está domiciliado, así que su retrogradación será “plena, plena”.

¿Qué sucede cuando Marte retrograda? Que se acrecienta la necesidad de demostrarse uno a sí mismo todo lo que puede hacer -o no- y superar -o no-.

No hay una actuación tan “de cara a la galería” o hacia fuera… por contra, o como punto negativo, es bastante más complicado tirar para adelante con proyectos o ponerse en marcha, hay pérdida de fuelle y brío.

Mercurio retrogradará en signos de agua, principalmente, este año. Sí es cierto que la retrogradación en Escorpio de finales de año lo devolverá a Libra, pero las otras dos retrogradaciones las hará en Piscis y Cáncer por completo.

Fijaos que Venus , que simboliza el placer (que no es difícil relacionarlo con las inclinaciones emocionales) retrogradará en signo de aire -pensamientos- y Mercurio, que simboliza el pensamiento, lo hará en signos de agua -que simbolizan las emociones-.

Es algo natural y sobradamente normal que no debiera llamarnos la atención, pero a mí me parece que es un buen punto de partida para reflexionar entre la diferencia de querer y valorar… y qué queremos y qué valoramos… ya ampliaremos debate cuando comentemos las respectivas retrogradaciones.

La Luna -vaya año nos ha montado en 2019 estando en Escorpio, no me diréis que no ha sido un año pasional, pasional-, inicia su recorrido en 2020 en Piscis prácticamente creciente. Es un año para dar un paso más allá a nivel emocional…

El problema es que estando en Piscis es una Luna despistada -mira aquella mosca- que le cuesta centrarse y concentrarse, que trata de dispersarse como si fuese agua… y es una Luna que induce a la compasión.

No confundáis compasión con empatía, que sí, también es una Luna que dará un empujoncito comprensivo y que facilitará que nos entendamos entre nosotros o, por lo menos que entendamos mejor la motivación o situación ajena.

La compasión pisciana de la Luna, unida esta a Neptuno, nos puede pegar un viaje importante haciéndonos sufrir gratis y con un único causante: tu propia imaginación.

“Es que yo creía que…” te vas a escuchar varias veces repetirte eso. No pasa nada. Lo haremos todos. Simplemente intenta comprobar las cosas, verificarlas y añadir el componente emocional en su justa medida.

Evita rescatar. Si tienes que rescatar a alguien que sea a ti mismo, pero no desde el autocompadecimiento. Las buenas intenciones las carga el diablo, recuerda que toda ayuda que ofrezcas, cuando no te la han pedido, no es ayuda, es injerencia.

La parte positiva de la Luna en Piscis es que nos hace más receptivos a experiencias sensoriales, va a ser relativamente sencillo desarrollar la intuición y tener sueños relevantes y/o predictivos durante este año.

Los nodos ingresarán (norte) en Géminis y (sur) en Sagitario en mayo. Mientras los nodos han recorrido el eje Cáncer-Capri hemos trabajado con lo relacionado con el hogar-profesión y el equilibrio entre estas facetas.

Llega la hora de empoderar a las ideas. Traemos nuestra filosofía vital (nodo sur en Sagitario) y a ver qué tal encajamos esta con el entorno.

Va a tocar aprender a saber valorar las ideas ajenas y saber cómo encajar las propias, dándoles el valor más justo posible.

Recuerda que cuando conversas, hablas sobre algo que ya sabes y escuchas sobre algo que quizás no. Es importante escuchar. También es importante defender las propias ideas. A buscar el equilibrio 😉

Saturno, Plutón y Júpiter van a protagonizar las conjunciones de este año. Hablar de otros aspectos es casi una insolencia teniendo a 3 de los grandes marcando el cambio de página.

Saturno, Plutón (¡y el Sol!) van a protagonizar la primera conjunción a mediados de enero. El planeta limitador que da forma y el planeta excavador que busca lo que hay bajo la alfombra se unen.

Veremos qué sale a la luz y qué queda limitado.

Saturno es el último planeta personal, Plutón es el último planeta transpersonal. A nivel personal puede que este año te sorprendas siendo consciente de la importancia que tiene tu inconsciente en tu vida.

No creo que sea repentino, que puede ser, pero en cualquier caso va a ser un año en el que los psicólogos que no se abrazan a la rama más rígida y aceptan el psicoanálisis como una herramienta que no desvalorar pueden encontrar un gran tirón.

En marzo se unen Júpiter, Marte y Plutón. El que no corre, vuela. Saturno empezará a desfilar por Acuario mientras ellos 3 van a seguir manejando el cotarro desde Capricornio.

Júpiter, por muy caído que esté, estoy segura de que dará alas expansivas a Plutón. Y Marte ahí puede traducirse en que, de repente, nos encontremos manejados por instintos a los que no les hemos hecho caso… o puede ser una revelación, el darte cuenta de que tienes potencial y herramientas suficientes escondidas.

Hablaremos más extensamente sobre estas conjunciones en algún directo de Instagram o Facebook.

Quirón ingresará en Aries, se acabó lamernos las heridas incurables de nuestras emociones más recónditas y profundas, cuidado con generarte nuevas heridas por guerrear o ser demasiado impulsivo.

En resumen, 2020 va a ser un año contundente, con gran peso. Es un año maravilloso para materializar y dar forma, va a ser un año terrorífico como quieras ir por el camino fácil o prefieras hacer las cosas de cualquier manera.

No es un año para abreviar, es un año para hacértelo fácil y, sobre todo, para aprender a trabajar con las herramientas de las que ya dispones… pero no les haces casito.

Encontrarte contigo mismo y con esa cara que te ocultas va a ser determinante.

Felicidades a todos aquellos que lucháis por lo que queréis y creéis, aunque todo el mundo os diga que no. Este año es que sí. Tanto ensayo y tanta lucha valdrá la pena, ¡al escenario!

Os amo fuertecito.

Pronto el resto de horóscopos según vuestro signo/ascendente.