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Las 7 leyes universales

En el último artículo explicamos la ley del mentalismo, la ley de correspondencia y la ley de vibración; hoy vamos a hablar de las otras 4 leyes que nos quedan para completar las 7 leyes universales que rigen nuestro día a día y explican el por qué de muchas cosas.

Ley de polaridad

polaridadLa ley de polaridad nos dice que todo tiene su opuesto, lo antagónico, en realidad, es lo mismo en diferente grado, la moneda tiene dos caras… pero son moneda igual.

Vamos a poner algún ejemplo, el amor y el odio, es lo mismo, es un sentimiento que enlaza hacia otra persona, este sentimiento tiene su polaridad positiva (amor) y su polaridad negativa (odio).

La tristeza y la alegría es lo mismo, son estados emocionales en la vertiente, o polaridad, positiva o negativa; el frío y el calor, la temperatura se expresa según una misma escala -térmica-.

Toda moneda tiene dos caras, la forma más sencilla de entender esto es imaginarse un termómetro, en positivo pondríamos la parte creativa, la cara, el lado positivo o “bueno”, en negativo pondríamos la parte destructiva, la cruz, el lado negativo o “malo”.

De la misma forma que la energía  no se destruye, se transforma , aplicamos la ley de correspondencia, como es arriba es abajo, – podéis recordarla en el artículo anterior, os dejo un link aquí: ley de correspondencia– y tenemos como resultado que con las emociones pasa lo mismo, no se destruyen, cambian de polaridad, de grado, pasan de negativo a positivo o viceversa.

Una frase popular que resumiría esta ley a nivel emocional es la de “del amor al odio hay un paso”. En realidad no hay un paso, hay un cambio de gradación de positivo a negativo.

Esta ley nos puede ser muy útil para entender que no hay un todo absoluto, la persona que odia también siente amor, pensad en como se define el amor y como se define el odio, el amor podríamos definirlo como un sentimiento positivo hacia una persona, objeto o situación que provoca actitudes, emociones y experiencias, y el odio también, lo que cambia es la polaridad, en positivo o negativo.

Ley del ritmo

ley del ritmoLa ley del ritmo nos dice que en esta vida todo tiene un ciclo y, la vida misma, es un ciclo en sí, repetimos continuamente las mismas fases o procesos una vez tras otra. Esta ley la aplicamos de forma inconsciente, todos sabemos que participamos de una sociedad que vive ciclos repetidos, tal vez ahora seamos incluso más conscientes debido a la situación de alarma económica en la que vivimos. No es la primera vez que se vive este escenario, y, generalmente, los motivos o la forma de llegar a la situación siempre es la misma.

Pero, si dejamos el tema socio político de lado veremos la ley del ritmo presente en nuestros días, después de una semana llega la otra, después de la noche siempre llega el día, ¿no habéis escuchado nunca la expresión de “después de la tormenta siempre llega la calma”? Esta ley es la que rige que esto suceda así. 

Ley de causa y efecto

causa y efectoLey de causa y efecto, esta ley, que parece bastante fácil de entender y aplicar, a veces, nos cuesta saber si es así o si no. Esta ley es la que rige la causalidad – todo pasa por un motivo-, aunque hay mucha gente que no cree en ello y prefiere atribuir sucesos de su vida en casualidades – las cosas pasan porque sí-. 

Todo pasa por algo, solemos – como conjunto – atribuir las desgracias a lo que “Dios quiere” – a mi modo de ver esto choca completamente con el concepto de padre Universal, ¿qué padre quiere desgracias para sus hijos? -en realidad, cuando sucede algo en tu vida que no te gusta es porque lo necesitabas para aprender, para crecer, para abrir los ojos… tú tienes una necesidad o una creencia (causa) y la vida te pone delante la solución (efecto).

Sin esta ley, por ejemplo, no existirían las tiradas de cartas fiables. Cuando consultamos al tarot, por ejemplo, esta ley es la que hace que las cartas se posicionen de una manera concreta para dar una lectura correspondiente, no se ponen de manera casual, se disponen de forma causal. 

Ley de generación

ley de generacionLa ley de generación no creo que sea una de las leyes que más tengamos que tener en cuenta en nuestro día a día aunque frente a un problema si puede servirnos de inspiración para resolverlo.

Vamos a ver, todo tiene una parte masculina y una parte femenina, al unirse estas dos partes se crea una nueva generación. El ejemplo más típico es: “Manolito (masculino) y Antoñita (femenino), tienen un hijo (nueva generación)”.

¿Cómo puedes aplicar esto para solucionar problemas?

La parte masculina siempre se asocia con el razonamiento (no voy a hacer comentarios) y la parte femenina se asocia con las emociones, si tienes un problema y estás haciendo algo para solucionarlo o enfrentarlo y no puedes, deberías plantearte que tal vez estás poniendo solamente una de las dos partes. Piensa en esta ley, piensa que falta por compensar -masculino o femenino-, aplícalo y llegará una nueva generación -la solución te dejará pasar a otra etapa-.